| Chema
Saiz: Guitarra.
Pedro Martín: Contrabajo.
Arturo Mora: Contrabajo improvisado en el primer pase
Borja Barrueta: batería.
Sábado
8 de Octubre de 2006 en el Café Berlín.
Los
protagonistas (artistas y espectadores) de los espectáculos en
vivo en general, y de los conciertos de jazz en particular, sabemos que
las grandes noches, las de los buenos conciertos, aquellas veladas que
acaban en un espacio reservado en la memoria musical, son imprevisibles,
no aparecen cuando uno las llama, ni siquiera cuando uno más las
necesita.
Mucha tinta ha corrido, a veces interesadamente, sobre estas noches en
las que un músico descubre la magia de la improvisación
pese tocar en condiciones adversas. Pero lo cierto es que no hay que recurrir
a la épica para contar cómo pudimos disfrutar de la esencia
del jazz en el Café Berlín aquel sábado. |
Un
sábado como cualquier otro en Madrid, sus calles atascadas descomunalmente
a las diez de la noche, en realidad esto ocurre todos los días,
a cualquier hora. Parece que la selección española de fútbol
volvió a perder, pero con lo poco que se de fútbol se que
esto no debería sorprender a nadie.
Eran algo más de las once y apareció Chema Saiz en solitario
mostrando sus recursos a la guitarra, por sus manos pasaron desde Thelonius
Monk hasta el "el gato montés". Huelga decir que el taurino
pasodoble de Manuel Penella se hizo trizas entre las 6 cuerdas de Chema
Saiz. Tras la magistral introducción Chema Saiz anunció
la ausencia del contrabajista titular del trío Pedro Martín.
Continuando el sabor jazzístico de la noche, Chema Saiz anuncia
a Arturo Mora, que además de colaborador en Tomajazz, toca el contrabajo,
Una locura hubiera sido que el contrabajista "espontáneo"
se hubiera atrevido con el difícil repertorio del trío,
afortunadamente Arturo Mora si tuvo valentía para tocar "Straight
No Chaser", "Night and Day", temas que iban surgiendo en
el momento, sobre los que Arturo Mora "caminó" concentrado
y seguro, mientras Chema Saiz y Borja Barrueta no paraban de aportar ideas,
especialmente el primero, que parecía dispuesto a traspasar en
cada estándar sus límites armónicos.
Sobre este modus operandi, tras el buen hacer de Arturo Mora en una noche
que seguro no olvidará nunca, siguió el concierto con un
dúo "guitarra-batería" con una gran versión
de "Star eyes", y una versión no menos espectacular de
"Donna Lee", una versión no exenta de sentido del humor
al añadir letra al estribillo . El siempre difícil tema
de Charlie Parker, cerró un improvisado, variado y emotivo primer
pase.
En el segundo pase, entre la incertidumbre del público, apareció
el trío anunciado en el programa, que pasó por el repertorio
de "Trio Album" el último disco de Chema Saiz, "Floralba",
"Marketing" un tema que arranca de la silla al más parado,
"Latín", "Que llueva" es increíble lo
que un buen músico puede hacer con esta melodía tradicional,
"Buenos modales" y "Malos Modales", temas que se han
convertido en "estándares personales" tras innumerables
escuchas, y que siguen siendo fuente de nuevas ideas en directo, con un
Chema Saiz imaginativo, con Borja Barrueta entendiéndose a la perfección
con su líder, y un Pedro Martín, que apareció tarde...
y bien, realizando muy buenas intervenciones y mostrándose como
un buen sustituto de "Toño de Miguel" en el acompañamiento.
Un concierto en el que hubo virtuosismo, improvisación e imaginación
(aportado por los cuatro músicos que se subieron al escenario),
esfuerzo, humildad y el entusiasmo de quien sube al escenario por primera
vez con un gran músico como es Chema Saiz, Sentido del humor (brillante
la improvisación sobre la melodía de un móvil). Un
concierto que seguro llegó al corazón de todos los que asistimos,
aportando muchas razones para seguir disfrutando del jazz en vivo, y para
seguir disfrutando de estos "momentos perdidos" que hacen que
uno salga del concierto un poco más feliz, a pesar de que los acontecimientos
no fueron según lo escrito en la partitura...
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